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DRON “eBee” SOBREVOLÓ VOLCÁN Y ESTO FUE LO QUE HALLO

Fotografías de alta resolución tras un sobrevuelo.

Ese es el resultado de la nueva forma de estudiar el volcán Villarrica tras la erupción registrada la semana pasada.

Los científicos en el lugar usan drones para observar el cráter y los cambios en la morfología del macizo, logrando mediciones más precisas y mejores decisiones en casos de emergencias.

José Palma es Geologo y académico del departamento de ciencias de la tierra de la Universidad de Concepción, él y tres de sus alumnos aficionados a la volcanologia llegaron hasta la Novena Región para monitorear desde cerca la actividad del volcán VILLARRICA (PukaPillán, en mapudumgún) sin saber que haría erupción el martes 03 de marzo.

“El lunes decidimos acercarnos más  y entrar al parque Villarica para observar la actividad volcánica. Ahí nos topamos con la erupción. Estábamos tan cerca que tuvimos que arrancar”, cuenta el académico y magister en geología.

Pero eso no fue suficiente la cercanía para Palma y su equipo, quienes dos días después de la erupción del macizo monitorearon la actividad mediante un dron o vehículo aéreo no tripulado.

El sobrevuelo se hizo a 3.000 metros, con un dron modelo “Ebee” de la marca Suiza SENSEFLY.

“Lo que hace el dron es seguir un plan de vuelo, donde toma muchas fotografías seguidas, de modo que estas se unan en un mosaico, para así obtener una imagen de alta resolución. Se utilizan todas esas fotografías en 3D y se reconstruye la topografía con una precisión de 5 centímetros” explica Palma.

“Lo que nos entrega el dron es  el detalle del relieve y la topografía del cráter en una resolución de 5 centímetros.Esto sirve para obtener datos muy precisos sobre la mediciones del cráter, si existen cambios morfológicos después de la erupción o el dato del volumen de los depósitos, agrega Palma.

Utilizando esta técnica, el equipo de investigación de la Universidad Concepción recopilo la medida del diámetro del agujero (se mantuvo en 190 metros) y la profundidad de éste (47 metros).

Lo más novedoso para los investigadores fue corroborar en las imágenes  que el conducto volcánico se encuentra tapado.

“En la imagen del cráter se ve que donde había magma ahora hay rocas, las que están rellenando el espacio del conducto volcánico” sentencia Palma.

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